lunes, 14 de septiembre de 2026

Las violencias recicladas


 

Las políticas del nuevo mandatario en su primer mes de gobierno nos llevan en retroceso hacia una era de violencia que ya creíamos superada. Como si se borraran de un plumazo todos los esfuerzos por implementar políticas de pacificación, hoy se desconocen los efectos de las medidas militaristas por parte del estado y se reciclan los métodos violentos del pasado.

El  presidente se ufana de los muertos en combate en su afán de librar al país de los grupos criminales. Cada día, desde su cuenta de X, hace alarde de las cifras de muertos y caídos en los bombardeos, revela con lujo de detalles los nombres de las cabecillas y los hechos sangrientos y, además, se pavonea caminando entre las bolsas de cadáveres, como si matar seres humanos fuera un gran honor. En su cuenta publicó: 

Desde el 7 de agosto, ya son 17.692 capturas, 75.613 kg de estupefacientes incautados, 1.821 armas  de fuego fuera de circulación y 1.590,4 hectáreas de coca erradicadas.  (11 de septiembre)

Su afán militarista y su obsesión por imitar a su héroe del norte, lo inspiraron a aprobar por decreto el porte de armas. Colombia, que no tiene en su Constitución una Segunda Enmienda y que ha sufrido todas las violencias, ahora flexibiliza el acceso legal al porte de armas.

    Gracias, presidente. Lo necesitábamos. Matarnos unos a otros hacía tanta falta.

¡Firmes por la patria! se cumple en toda su extensión en la carga militarista, pero no en el concepto. Firmes, sí, pero con la patria a la que nos sometió: Estados Unidos.

Es verdad que Abelardo está cumpliendo sus promesas de campaña, comenzando por complacer a su jefe.  Su primer mandato, al día siguiente de la posesión, fue suscribir la inclusión de Colombia en el Escudo de las Américas, un bloque que comprende a las naciones con gobiernos ultraderechistas que siguen la política de expansión territorial del régimen Trump en todo el continente. 

La semana pasada cumplió con otra de sus promesa de campaña al firmar dos acuerdos de cooperación con Estados Unidos para explotar recursos energéticos, minerales críticos y energía núclear. El secretario de Estado Marco Rubio y Abelardo de la Espriella, muy orondos, acompañados de sus esposas en trajes blancos, cumplieron a cabalidad con la puesta en escena exigida por el jefe de ambos en la firma de unos memorandos que comprometen la soberanía  de Colombia frente al país del norte. 

Rubio y Abelardo suscriben memorandos de cooperación energética

Abelardo no solo está cediendo la soberanía del país, sino comprometiendo recursos y acrecentando la violencia mediante una miríada de decretos y mandatos presidenciales que no pasan por ningún control legislativo ni judicial. El objetivo es ordenar, exigir, imponer y decretar, con un ritmo tan acelerado que impide razonar a la gente pensante y, en cambio, satisface los apetitos insaciables de la manada que lo sigue sin cuestionar ninguna de sus acciones.

Mientras tanto, todos los esfuerzos por implementar los acuerdos de paz y políticas de justicia social e inclusión de grupos y regiones marginadas se van al traste. La Jurisdicción Especial para la Paz está ad portas de ser eliminada, junto con los acuerdos que se firmaron en el intento de lograr la pacificación tan anhelada. 

    Retomo las palabras de María Teresa Ronderos en su libro Guerras recicladas, cuando se cuestiona:

¿Por qué a pesar de haber ensayado alternativamente acuerdos de paz, sometimientos de justicia y aumentos billonarios en el presupuesto público de defensa y seguridad, este conflicto sangriento de Colombia no se detiene? ¿Por qué instituciones y líderes relativamente sofisticados como los colombianos se han quedado tan cortos en conseguir este objetivo?... ¿Por qué cuando creemos que amaina la violencia, esta vuelve a resurgir? ¿Qué le permite reciclarse? (26)

Aún con sus errores y fallas, el Acuerdo de Paz firmado en 2016 cumplía un cometido a nivel estructural de sociedad. El Informe del Esclarecimiento de la Verdad del 2022 nos permitió  comprender las causas objetivas y subjetivas de la historia del conflicto en Colombia. Aprendimos que las violencias son muchas y provienen de diferentes actores, y uno de ellos es el Estado. La Jurisdicción Especial para la Paz llevó a muchos de los victimarios a confesar sus testimonios y a develar las intrigas que incidieron en las políticas de gobiernos anteriores. Todos esto nos debería haber enseñado que la violencia militar desenfrenada en contra de grupos armados —llámense guerrilleros, paramilitares, grupos criminales, disidentes— derivan en violencia sexual, desapariciones, masacres y demasiadas víctimas inocentes que continuan reciclando los odios y las venganzas.

En manos de Abelardo y sus políticas militaristas y de los que lo apoyan, se reciclan nuevamente las violencias y desaparece otro intento por alcanzar la paz en Colombia.

Scene inside a large hall with multiple bodies covered by sheets on the floor; investigators and security personnel stand nearby, with a panel seated at the back. - La última caricatura que Vladdo hizo en contra de De la Espriella antes de que lo sacaran de Noticias RCN
Caricatura de Vlado en la que representa al presidente caminando entre bolsas de cadáveres de personas caídas en combate. La publicación de esta caricatura le costó su puesto en Noticas RCN. 




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