Mostrando las entradas con la etiqueta Democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Democracia. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de noviembre de 2026

Un rayo de esperanza

 Por Elvira Sánchez-Blake 

 

                                                                                                      Azul, la mañana es azul…

Un rayo de luz parece haberse filtrado en el oscuro túnel que hemos recorrido durante los últimos dos años bajo una tiranía de horror. El triunfo de los demócratas en los comicios de medio término, que les otorga el control de ambas cámaras legislativas de Estados Unidos, augura el comienzo de una nueva era y, especialmente, abre una puerta a la salvación de la democracia en el país.

El resultado de la votación del pasado 3 de noviembre pone en evidencia tres factores que vale la pena analizar: las salvaguardas del experimento democrático de 250 años se mantienen en pie, pese a los intentos de desmantelarlo; el Proyecto 2025 ha resultado ser un fracaso; y el poder absoluto que intentó imponer el magnate, respaldado por los republicanos y los grandes millonarios, no logró consolidarse debido a las grietas que surgieron en su propio interior.

En una columna publicada en The New York Times, Ken Burns señaló que en la historia de Estados Unidos se han producido tres grandes crisis: la Guerra Civil, la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el núcleo del sistema resistió y logró salir adelante. Hoy enfrentamos una cuarta gran crisis: la de un poder que intenta desmantelar el modelo democrático sobre el cual se fundó este país. Gracias a los contrapesos establecidos por la Constitución, la nación ha demostrado que es posible recuperar el rumbo. Así lo evidenciaron los votantes en las urnas, cansados de un régimen autoritario y de unos republicanos sometidos a una lealtad sin límites, que permitieron el abuso de poder.

La segunda lectura se refiere al Proyecto 2025, una maquinación instigada por los círculos más ultraconservadores del país, cuyo propósito era instaurar un gobierno autoritario, supremacista blanco. Sin embargo, sus promotores no han obtenido los resultados esperados. La ofensiva contra los inmigrantes, las restricciones a la libertad de expresión y a la educación, y la disolución rampante de organismos del Estado no han logrado el respaldo que sus impulsores esperaban. Los ejecutores del Proyecto 2025 tendrán que aceptar que la suposición de que los estadounidenses aceptarían un retorno a una América nacionalista no funcionó, especialmente cuando los derechos de sus propios ciudadanos comenzaron a verse amenazados.

La tercera lección atañe al dinero y sus límites. En estas elecciones quedó demostrado que la dignidad humana está por encima del poder económico. En estados como Texas, los aportes del multimillonario Elon Musk no bastaron para impedir que los votantes expresaran su descontento frente a la corrupción rampante. En Ohio, la demócrata Amy Acton derrotó al multimillonario Vivek Ramaswamy, pese al respaldo de Trump y al costo desmesurado de su campaña política. No se puede defender la dignidad de un pueblo mientras se atropellan sus derechos.

Es decir, los estadounidenses por fin despertaron del ensueño de «Hacer a Estados Unidos grande otra vez» (Make America Great Again), al comprobar que sus bolsillos están cada vez más vacíos; que la supuesta nación libre de «inmigrantes» comenzó a llamar a sus propias puertas cuando descubrieron que sus amigos y vecinos  eran los afectados, y no los «criminales» como les habían hecho creer. Y, lo más importante, comprendieron que una nación no se construye sobre la base de favorecer los intereses de unos pocos que, además, coartan las libertades individuales, la libertad de opinión, las creencias y los valores de los demás. Porque lo que estaba en juego era, ante todo, la dignidad humana.

Sabemos que el magnate permanecerá en el poder durante otros dos años y que ya ha amenazado con imponer su veto y utilizar todas las atribuciones del Ejecutivo para bloquear las iniciativas que provengan del legislativo demócrata. No obstante, los nuevos legisladores, con mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado, tendrán la posibilidad de revertir las medidas infames de estos dos últimos años, investigar la corrupción rampante y exigir responsabilidades judiciales a los funcionarios que han sobrepasado los límites del poder, incluido el propio Trump. ¿Será que alguna vez se esclarecen los hechos relacionados con el caso Epstein y se hace justicia?

El 4 de noviembre, el día amaneció azul y un rayo de sol se filtró entre los oscuros nubarrones. En estas elecciones triunfaron las premisas fundamentales de una democracia del pueblo y para el pueblo. El «We the People» se hizo patente en una votación que reconoció la diversidad que compone la nación estadounidense, con representantes de distintas razas, creencias, incluidas las voces de las comunidades históricamente marginadas.

Esperemos que este sea el comienzo de una nueva era.